“Ahora no es el momento.” “Cuando esté más tranquila.” “Cuando los demás estén mejor.”
Y pasan los años.
Por qué posponerte parece responsable (pero no lo es)
Posponerte se disfraza de:
- responsabilidad
- paciencia
- fortaleza
Pero muchas veces es miedo a incomodar y a enfrentarte.
Las consecuencias emocionales de dejarte siempre para después
Cada vez que te pospones:
- tu energía baja
- tu autoestima se erosiona
- tus relaciones se tensan
- tu vida se encoge
No pasa de golpe. Pasa decisión a decisión.
El mito del “ya lo haré más adelante”
El tiempo no lo arregla. Solo lo cronifica.
Esperar no te protege. Te mantiene atrapada.
Qué cambia cuando decides priorizarte
Cuando te eliges:
- recuperas fuerza
- tu comunicación se ordena
- tu vida deja de ser una carga
No elegirte hoy es elegir cargar mañana.
Si llevas años pensando que “no es el momento”, quizá el problema no sea el momento.